Crioestasis y Criónica Correo electrónico

Potencial y puntos débiles de una idea innovadora

Por el Profesor Dr. Klaus Sames

Resumen

  • La Bioestasis investiga la conservación reversible de organismos vivos.
  • La Crioestasis es un tipo de Bioestasis a baja temperatura.
  • La Criónica tiene como fin preservar seres humanos para el futuro.
  • La Criónica no es sólo una ciencia pura, sino que también trabaja con los más modernos métodos científicos.

La Criónica investiga la conservación de seres humanos para el futuro

La Criónica conduce el experimento de parar el reloj biológico con ayuda de la congelación para así conservar el cuerpo humano. Con la Criónica, los avances científicos del futuro se amalgaman en el cuerpo humano en todo su potencial con la condición de que se encuentren en un futuro métodos que permitan un recalentamiento del cuerpo en estado vital. Frente a esta quizá aún pequeña posiblidad, la conservación fría del cuerpo humano que propone la Crioestasis parece tener hoy mucho sentido pues la aplicación de los más avanzados conocimientos científicos y el trabajo de investigación que se está llevando a cabo aumentan día a día las posibilidades de que la reanimación pueda hacerse realidad. De hecho, los avances de profesionales científcos del entorno de la Criónica contribuyen enormemente a la investigación de la disciplina científica de la Criobiología.

La Criónica es una novedosa oportunidad que poco a poco se va abriendo paso a través del desarrollo científico más actual y una sorprendente e inminente idea, en especial si se tienen en consideración los últimos descubrimientos de la Criobiología y la indispensabilidad de métodos criobiológicos para el avance futuro de la Medicina.

Es sabido que nuestro cuerpo depende de un contínuo suministro de energía y sustancias básicas así como de la eliminación de componentes residuales (metabolismo). Sin ir más lejos el metabolismo se ocupa de la reparación y de la prevención de daños que amenazan constantemente nuestras bases y estructuras a través de reacciones químicas y efectos físicos perniciosos. Sin embargo, tanto las enfermedades como incipientes signos de vejez provocan que la reparación metabólica no pueda seguir manteniendo el ritmo. A esto se le añade que los mismo procesos reparadores pueden provocar con el tiempo daños. El fin de este proceso significa el fallo de todas las funciones vitales. Los procesos subyacentes son a menudo identificados como "reloj biológico".

La clave del éxito es la disminución de la temperatura corporal

Un descenso de la temperatura del cuerpo da lugar tanto a una ralentización de procesos metabólicos y reacciones nocivas, como a una disminución de las demandas de nutrientes y energía. Este es aprovechado por los animales para evitar las calamidades del invierno a través del enfriamiento estacional de sus cuerpos y de esta manera disminuir el consumo de energía a través de la hibernación. Muchos animales polares de sangre fría (poiquilotermos) no sólo hibernan en estaciones frías, sino que son capaces de sobrevivir a una congelación total por el contenido de agua de sus cuerpos a temperaturas bajo cero y más adelante despertarse en forma de un sueño invernal que les permite evitar desnutrición y daños por congelación. Como se ve, una envidiable y cómoda manera de sortear los peligros de la vida.

Este proceso de hibernación no es evidentemente un proceso fácil, sino que además requiere una disposición genética especial capaz de adaptar el metabolismo y de producir sustancias anticongelantes en el cuerpo. Desafortunadamente, esta posibilidad no está programada en los genes humanos. Como tantos otros animales de sangre caliente, el ser humano no está adaptado para poder hibernar.

Pero en teoría la refrigeración funciona ya también con él. Incluso cardiocirujanos pueden parar el corazón de un paciente por treinta minutos o más bajando la temperatura del cuerpo (hipotermia), aunque hay que admitir que la temperatura a la que es expuesto a través de la hipotermia está aún muy por encima del punto de congelación.

Si el cuerpo se expusiera a muy bajas temperaturas como las del nitrógeno, el metabolismo ya no sería mensurable y los tejidos vitales permanecerían durante mucho tiempo (dicho a gran escala: durante algunos millones de años) prácticamente inalterados. En una palabra: el reloj biológico se detendría. El freno vía frío artificial de las funciones vitales se denomina Crioestasis. Es una forma especial de la Bioestasis. Esta disciplina científica permitiría también al cuerpo humano alcanzar un futuro lejano sin ningún cambio perjudicial relevante.

En viajes espaciales largos, por ejemplo, esto sería algo a tener en consideración.

¿Realmente se puede volver a vivir en el futuro?

Métodos de congelación de cultivos de células vivas han demostrado que pueden resistir con vida disminuciones de temperatura hasta los 196°C bajo cero. Otros experimentos corroboran también la supervivencia de seres policelulares sencillos tras haberlos congelado a temperaturas bajas como el nitrógeno. Incluso miles de personas vivas hoy en día provienen de embriones congelados.

Pero desgraciadamente aún hoy la ciencia no puede garantizar el recuperar vivo a ningún ser humano o mamífero a través de la congelación a temperaturas extremadamente bajas. Por ello tampoco es posible saber a ciencia cierta qué perjudicial es en la práctica para el cuerpo humano el susodicho proceso de congelación. La dificultad es achacable sobre todo al tamaño del cuerpo ya que tanto el calentamiento como la congelación sólo pueden alcanzar las entrañas a un ritmo muy lento (excepto el hielo, que sí puede producir daños en su interior). Además, el cuerpo humano está compuesto de tejidos muy distintos, todos ellos de muy variado grosor y conducción de calor. Y en conlusión, hay diversas células corporales en esos tejidos con muy distinto grado de sensibilidad a cambios de temperatura. Esto es válido tanto para el proceso de congelación como para el de reanimación por calentamiento. En consecuencia, la Criónica actual se concentra más bien en la conservación de órganos vitales como el cerebro, que por una parte es muy sensible y por otra, es el órgano responsable de nuestra conciencia.

Por eso la Criónica se queda más que nada en una médida de emergencia no aplicable a personas vivas. Para la reanimación de personas fallecidas y conservadas criónicamente existe, aparte de dificultades técnicas, un obstáculo todavía mayor. En estados altamente tecnológicos se considera que una persona ha muerto sólo cuando su cuerpo está tan dañado que la Medicina no es ya capaz de reparar ni siquiera con los actuales avances tecnológicos. Tras el recalentamiento del cuerpo, los daños continuarían su curso en el caso de no haber aprendido a priori a bloquearlos.

La Criónica sólo puede probarse en el futuro

Sólo que los criónicos no quieren esperar a que cuajen todos los métodos científicos que garanticen la preservación del cuerpo, sino que quieren poder conservarlo con los medios que están hoy en día al alcance de la Crioestasis para resguardarlo de cambios posteriores. Otro objetivo de la Criónica consiste en conservar cuerpos humanos intactos en estado crioestásico bajándolos a la temperatura del nitrógeno líquido para que sea posible reanimarlos en el futuro, y en este sentido ya se pueden tener esperanzas de un rápido progreso en ciencia y en Medicina que haga curable tanto la reanimación como la supresión de secuelas de cualquier enfermedad, así como del proceso de envejecimiento y de los efectos de la congelación, ya que la técnica crioestática del presente trabaja cada vez de una manera más efectiva.

Por consiguiente, la Criónica puede ser considerada como una aplicación anticipada de métodos criobiológicos cuya posibilidad de ser llevada a cabo sólo puede verificarse en el futuro.

Los especialistas en Criónica tienen, como los facultativos médicos, motivaciones individuales para dedicarse al desarrollo médico de esta disciplina. Algunos ejemplos son:

  • Curiosidad por el futuro.
  • Aprender más y perfeccionar su obra vital.
  • La dificultad de algunas personas sin sentimientos religiosos de separarse de la que ha sido probablemente la única existencia que han poseído.
  • Conservar la vida de seres queridos, especialmente niños, que en principio tendrían que tener toda una vida por delante y cuyas enfermedades (como tumores malignos, por ejemplo) quizá puedan ser curables en un futuro próximo.
  • Como transición a interrupciones inevitables en una medicación (en la Bioestasis la parada del metabolismo conlleva paralelamente la interrupción de la enfermedad). Ejemplos de complicaciones durante una operación: El transporte hacia los EE.UU. para consultar un especialista. La espera al órgano de un donante o a un aparato facultativo que salve vidas.
  • Viajes espaciales de larga duración.
  • Como es habitual en la investigación científica, existe la fascinación de llevar a la práctica métodos de la Medicina que hasta hace poco eran impensables.

La Criónica ha hecho notables avances

Mientras que la Criobiología convencional va perfeccionando sobre todo la conservación de cultivos celulares y de células hemáticas, científicos especializados en Criónica han conseguido avances considerables dedicándose a preservar con este método de conservción que parecía no tener mucha perspectiva de éxito, tejidos vitales de gran tamaño o incluso órganos enteros. Con la impregnación con soluciones anticongelantes de alta calidad y sustancias que impiden la aparición de cristales de hielo de bajo contenido tóxico y que permiten una congelación lenta y homogénea, se han hecho grandes progresos en la congelación, no únicamente de células aisladas, sino también de mayore entidades como grandes trozos de masa cerebral u órganos enteros de pequeños mamíferos manteniéndose intacta o casi intacta su función. El único obstáculo fue que las bajas temperaturas empleadas en los experimentos no eran lo suficientemente idóneas para un mantenimiento a largo plazo o que esas mismas temperaturas pudieran ser mantenidas a bajos extremos sólo por breves lapsos de tiempo.

La aplicación de métodos criobiológicos en personas fallecidas también ha proporcionado material experimental y adquisición de considerables cantidades de datos que la Medicina sólo es capaz de almacenar de este modo y que han contribuido a conquistar nuevos terrenos en la ciencia médica.

En un futuro se verán también las contribuciones de las otras ramas de Bioestasis. Recientemente se consiguió la reanimación de mamíferos más complejos como ratas e incluso perros con la ayuda de la hibernación artificial (suspended animation) horas después de la parada cardíaca. Esto se hizo posible deteniendo el metabolismo con la ayuda de refrigeración y la retirada de oxígeno.

La Criónica para el tiempo hasta que la Medicina esté preparada

Finalmente hay dos puntos cruciales en la Criónica y que deben de ser resaltados:

  • Con la Crioestasis el tiempo vital del paciente puede ser parado con el fin de esperar con paciencia nuevos avances de la Medicina.
  • Tanto Medicina como Criobiología hacen constantemente avances metodológicos que harán posible en un futuro próximo el restablecimiento del paciente criónico.